¿Por qué es importante el control de plagas y cómo se realiza?

¿Por qué es importante el control de plagas y cómo se realiza?

Las plagas no entienden de tamaños ni de sectores. Pueden aparecer en una vivienda, en la cocina de un hotel, en el almacén de una fábrica o en los sótanos de un hospital. Y cuando lo hacen, el problema va mucho más allá de la molestia: afectan a la salud, dañan instalaciones y productos, y pueden suponer sanciones y pérdida de clientes.

En este artículo explicamos por qué es importante el control de plagas, qué riesgos tiene no hacerlo bien y cómo se realiza el control de plagas de forma profesional.

Qué es el control de plagas

El control de plagas es el conjunto de técnicas y procedimientos destinados a prevenir, detectar y eliminar la presencia de organismos que resultan perjudiciales para las personas, los animales, los bienes o el medio ambiente. Se incluyen insectos, roedores, aves y otros animales que, al superar cierto número, se convierten en un problema.

Hoy el enfoque de referencia es la Gestión Integrada de Plagas (GIP): priorizar la prevención y las medidas físicas, vigilar de forma continua y recurrir a los biocidas solo cuando es necesario y de la forma más selectiva posible.

Roedores en su refugio, una de las plagas más habituales

Objetivos del control de plagas

  • Proteger la salud de las personas que viven, trabajan o visitan un espacio.
  • Evitar daños en estructuras, instalaciones, mercancías y alimentos.
  • Cumplir la normativa sanitaria y de seguridad alimentaria.
  • Reducir el uso de productos químicos gracias a la prevención.
  • Mantener la imagen y la confianza de clientes y usuarios.

Plagas más habituales en viviendas y negocios

  • Roedores: ratas y ratones, presentes en sótanos, almacenes, redes de saneamiento y zonas de residuos.
  • Cucarachas: especialmente la alemana (cocinas) y la americana (desagües y alcantarillado).
  • Moscas y mosquitos, vectores de enfermedades y muy molestos en hostelería.
  • Hormigas, que invaden despensas y cocinas.
  • Insectos de productos almacenados: polillas, gorgojos y escarabajos en harinas, cereales y frutos secos.
  • Chinches de cama, un problema creciente en hoteles y alojamientos.
  • Termitas y carcoma, que atacan la madera estructural.
  • Aves: palomas y gaviotas en cubiertas, fachadas y naves.

Riesgos de no realizar un control adecuado

1. Riesgos para la salud pública

Roedores, cucarachas y moscas transportan bacterias, virus y parásitos. Pueden transmitir enfermedades como la salmonelosis, la leptospirosis o la gastroenteritis, contaminar alimentos y superficies y provocar alergias y crisis de asma. En centros sanitarios, residencias y escuelas, el riesgo se multiplica por la vulnerabilidad de las personas.

2. Daños materiales y económicos

Los roedores roen cables (con riesgo de incendio), tuberías y aislamientos. Las termitas y la carcoma debilitan estructuras de madera. En la industria alimentaria, una plaga puede obligar a destruir lotes completos de producto o a detener la producción.

3. Sanciones, auditorías y reputación

En el sector alimentario, el control de plagas es un requisito obligatorio del sistema APPCC, conforme al Reglamento (CE) 852/2004. Una inspección con evidencias de plagas puede acabar en multa, cierre temporal o pérdida de certificaciones. Y una sola reseña con una foto de una cucaracha puede hundir la reputación de un restaurante o un hotel.

En negocios de alimentación y hostelería, no tener un plan documentado de control de plagas ya es, por sí mismo, un incumplimiento.

Principales métodos de control de plagas

Un control de plagas profesional combina varios métodos según la especie, el nivel de infestación y el tipo de instalación.

Infografía con las fases y métodos del control de plagas profesional

Cómo se realiza un control de plagas profesional: fases y métodos.

1. Métodos preventivos y físicos

Son la base de todo control eficaz porque actúan sobre las causas:

  • Barreras físicas: sellado de grietas y huecos, burletes, mosquiteras, rejillas en desagües y ventilaciones, cortinas de aire y pinchos antiaves.
  • Higiene y orden: limpieza profunda, gestión correcta de residuos y almacenamiento de alimentos en recipientes cerrados.
  • Trampas mecánicas y adhesivas para roedores e insectos rastreros.
  • Trampas de luz UV para insectos voladores en cocinas y zonas de producción.
  • Tratamientos térmicos, eficaces contra chinches de cama y plagas de productos almacenados.

2. Métodos químicos con biocidas

Cuando la prevención no es suficiente, se recurre a productos biocidas: cebos rodenticidas en estaciones de seguridad, geles insecticidas contra cucarachas, pulverizaciones residuales o nebulizaciones. Su uso está regulado por el Reglamento (UE) 528/2012 de biocidas: solo pueden utilizarse productos autorizados, aplicados por personal con la capacitación exigida y por empresas inscritas en el Registro Oficial de Establecimientos y Servicios Biocidas (ROESB).

3. Métodos biológicos y de monitorización

  • Trampas de feromonas que detectan y capturan insectos de productos almacenados.
  • Reguladores de crecimiento de insectos (IGR), que impiden que las larvas lleguen a adultos.
  • Control biológico con enemigos naturales, muy utilizado en jardinería y agricultura.
  • Monitorización digital: estaciones con sensores que avisan en tiempo real de la actividad de roedores y reducen visitas innecesarias.

Cómo se realiza el control de plagas paso a paso

1. Inspección de la instalación y su entorno para identificar especies, focos y vías de entrada.

2. Diagnóstico y análisis del nivel de riesgo.

3. Plan de actuación con las medidas preventivas y los tratamientos necesarios.

4. Tratamiento por técnicos capacitados, con los productos y métodos más adecuados.

5. Seguimiento con revisiones periódicas, registros e informes.

Si necesitas elaborar este plan para tu negocio, te explicamos los detalles en nuestra guía sobre cómo hacer un plan de control de plagas.

La importancia de la prevención y el mantenimiento periódico

Tratar una plaga cuando ya se ha instalado es más caro, más lento y exige más productos químicos. La prevención y las revisiones periódicas permiten:

  • Detectar actividad en fases iniciales, cuando la solución es sencilla.
  • Adaptarse a la estacionalidad: los insectos aumentan en primavera y verano, y los roedores buscan refugio en otoño e invierno.
  • Mantener la documentación al día para auditorías e inspecciones.
  • Reducir costes a largo plazo.

Además, muchas plagas llegan desde la red de saneamiento. Cucarachas americanas y ratas utilizan tuberías y arquetas como vías de acceso, por lo que mantener la red limpia y en buen estado, con desatascos e inspecciones periódicas, es parte del control.

Técnica con equipo de protección aplicando un producto biocida en interiores

Confía el control de plagas a profesionales especializados

Los productos biocidas profesionales no están al alcance del público y su aplicación incorrecta puede ser peligrosa para personas, mascotas y medio ambiente. Un profesional identifica correctamente la especie, localiza el foco, elige el método más eficaz y seguro y deja constancia documental de todo lo realizado.

En Grupo Sasti contamos con un equipo técnico especializado en control de plagas para viviendas, comunidades, industria alimentaria, hostelería, sanidad y administraciones. Lo complementamos con servicios de desinfección, higiene ambiental y bienestar animal para ofrecer una solución integral de sanidad ambiental.

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