Instalaciones con mayor probabilidad de sufrir problemas de Legionella

Instalaciones con mayor probabilidad de sufrir problemas de Legionella

La Legionella no aparece de la nada. Para que esta bacteria prospere necesita tres cosas: agua, temperatura adecuada y un sistema que la propague. El problema es que muchas instalaciones con riesgo de Legionella cumplen exactamente esas condiciones sin que sus responsables sean conscientes de ello. Y cuando el problema se detecta, generalmente es demasiado tarde.

En este artículo repasamos qué tipo de instalaciones son más vulnerables, por qué, y qué medidas concretas permiten mantener el riesgo bajo control. Sin tecnicismos innecesarios, sin rodeos.

Qué son las instalaciones con riesgo de Legionella

Se denominan instalaciones susceptibles de Legionella a todos aquellos sistemas que contienen agua en condiciones que favorecen el crecimiento y la dispersión de Legionella Pneumophila, la bacteria responsable de la legionelosis. Esta enfermedad puede manifestarse como una neumonía grave o como la fiebre de Pontiac, una forma más leve pero igualmente incapacitante.

En España, el Real Decreto 487/2022 actualiza el marco regulatorio específico para la prevención y control de esta bacteria, identificando qué instalaciones están obligadas a aplicar protocolos de vigilancia, mantenimiento y desinfección periódica.

Por qué ciertas instalaciones son más vulnerables

La clave está en la combinación de factores. Una instalación se convierte en un entorno de alto riesgo cuando coinciden:

  • Temperaturas del agua entre 20 °C y 50 °C, el rango óptimo para la multiplicación bacteriana.
  • Estancamiento o baja circulación del agua, que favorece la formación de biofilm (biopelícula).
  • Presencia de aerosoles, la vía principal de infección al inhalar pequeñas partículas de agua contaminada.
  • Acumulación de depósitos de cal, óxido o materia orgánica que sirven de sustrato para la bacteria.

Cuantas más de estas condiciones se den simultáneamente en una misma instalación, mayor es el riesgo real para las personas que la utilizan o que se encuentran en sus proximidades.

Principales instalaciones con riesgo de Legionella

No todas las instalaciones Legionella presentan el mismo nivel de peligrosidad, pero las siguientes son las que concentran la mayor parte de los casos documentados y los mayores focos de proliferación bacteriana en entornos urbanos, industriales y turísticos.

Torres de refrigeración y condensadores evaporativos

Son, con diferencia, las instalaciones de alto riesgo de Legionella más vigiladas por los organismos sanitarios. Su funcionamiento implica la pulverización constante de agua en el aire para disipar calor, lo que genera aerosoles en grandes cantidades y puede dispersar la bacteria a varios centenares de metros a la redonda.

Se encuentran habitualmente en centros comerciales, hospitales, edificios de oficinas y plantas industriales. Una torre de refrigeración mal mantenida puede convertirse en el origen de un brote comunitario con consecuencias muy graves.

Spas, jacuzzis y piscinas climatizadas

La combinación de agua caliente en continuo movimiento, temperatura elevada y alta afluencia de usuarios convierte a spas y jacuzzis en entornos especialmente delicados. La turbulencia del agua genera aerosoles de forma permanente y la temperatura habitual (entre 35 °C y 40 °C) es ideal para la bacteria.

Las piscinas climatizadas interiores también entran en esta categoría, especialmente cuando se combina el calor del agua con una ventilación deficiente del recinto. Es un escenario que se repite en instalaciones hoteleras y balnearios de toda España. 

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Fuentes ornamentales y sistemas de riego por aspersión 

A menudo infravaloradas, las fuentes ornamentales y los sistemas de riego por aspersión en jardines, campos de golf o zonas urbanas pueden generar aerosoles contaminados al alcance de personas que simplemente pasan por allí. En verano, cuando las temperaturas son altas y el mantenimiento se descuida, el riesgo se multiplica.

La normativa española obliga a registrar y mantener estas instalaciones cuando tienen potencial de generar aerosoles que puedan inhalarse, lo que incluye muchas fuentes de uso público y sistemas de riego de grandes superficies.

Factores de riesgo de Legionella

Más allá del tipo de instalación, hay factores transversales que elevan el riesgo en cualquier sistema de agua:

Temperatura del agua fuera de rango

Ni muy fría ni muy caliente: la bacteria sobrevive mal por debajo de 20 °C y muere por encima de 60 °C. El problema está en la zona intermedia, que es precisamente donde operan muchas instalaciones si no se controla la temperatura de forma activa. En sistemas de ACS, mantener el acumulador a 60 °C y la distribución por encima de 50 °C es una medida básica y eficaz.

Biofilm y depósitos en la red

El biofilm es una película bacteriana que se adhiere a las paredes internas de tuberías, depósitos y equipos. Una vez formado, actúa como refugio para la Legionella, protegiéndola de los biocidas y permitiendo su proliferación incluso cuando se aplican tratamientos químicos puntuales. Su prevención requiere diseño adecuado de la red, limpieza periódica y tratamientos continuos correctamente dosificados.

Falta de mantenimiento y revisiones insuficientes

El factor humano es determinante. Una instalación bien diseñada puede convertirse en una instalación de alto riesgo de Legionella si no se mantiene con la periodicidad adecuada. Los registros incompletos, la falta de analíticas bacteriológicas regulares y la ausencia de un plan de mantenimiento documentado son los errores más habituales que se detectan en las inspecciones sanitarias.

Cómo reducir el riesgo en este tipo de instalaciones

Plan de mantenimiento y control del agua

Un plan de mantenimiento eficaz para instalaciones susceptibles de Legionella no es un documento que se firma y se archiva: es un protocolo vivo que se ejecuta, registra y revisa. Debe incluir como mínimo:

  • Revisión y limpieza periódica de todos los componentes del sistema.
  • Control de temperatura en puntos críticos de la red con frecuencia establecida.
  • Tratamiento continuo del agua con biocidas homologados y correctamente dosificados.
  • Análisis bacteriológico del agua según la periodicidad exigida por la normativa.
  • Registro documental de todas las actuaciones realizadas.

Medidas de prevención 

La prevención en instalaciones Legionella combina actuaciones técnicas, operativas y formativas:

  • Evitar ramales muertos, materiales inadecuados y zonas de baja circulación desde la fase de proyecto.
  • Tratamientos de choque térmico o químico con la periodicidad establecida por normativa y siempre después de intervenciones en la red.
  • Mantenimiento de los dispositivos de filtración y purificación incorporados al sistema.
  • Formación del personal responsable del mantenimiento en la identificación de riesgos y aplicación de protocolos.
  • Para verificar que los procedimientos internos funcionan correctamente.

La clave no es actuar cuando hay un problema, sino establecer una rutina que impida que el problema aparezca. Esa es la filosofía que aplica Grupo SASTI en cada actuación.

Servicio profesional de prevención y control de Legionella con Grupo SASTI

En Grupo SASTI llevamos años trabajando con empresas, administraciones y particulares en la gestión de instalaciones con riesgo de Legionella en toda España. Nuestro enfoque no se limita a aplicar tratamientos puntuales: diseñamos e implementamos planes integrales de prevención adaptados a cada tipo de instalación y a la normativa vigente.

Nuestros servicios incluyen:

  • Diagnóstico inicial del estado de la instalación y clasificación según el riesgo.
  • Elaboración e implantación del Plan de Mantenimiento Higiénico-Sanitario (PMHS).
  • Tratamientos de desinfección química y térmica homologados.
  • Analíticas bacteriológicas en laboratorios acreditados.
  • Asesoramiento en el cumplimiento del RD 487/2022 y la normativa autonómica aplicable.
  • Formación para el personal de mantenimiento.
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Trabajamos con un criterio claro: proteger la salud de las personas que utilizan cada instalación y garantizar la tranquilidad de quienes la gestionan. Porque cuando se trata de Legionella, la prevención no es una opción, es una obligación.