Dónde se forma la legionella: errores que favorecen su aparición

Dónde se forma la legionella: errores que favorecen su aparición

La legionella no aparece de la nada. Es una bacteria que vive de forma natural en ríos, lagos y embalses, y que llega en pequeñas cantidades a las redes de agua de los edificios. El riesgo surge cuando una instalación le ofrece las condiciones ideales para multiplicarse y, además, dispersa el agua en forma de aerosoles que las personas pueden inhalar.

La mayoría de los brotes no se deben a instalaciones especialmente peligrosas, sino a errores de mantenimiento que se repiten una y otra vez. En este artículo explicamos dónde se forma la legionella y cuáles son esos fallos habituales.

¿Dónde se forma la legionella?

La legionella prolifera en instalaciones que almacenan o recirculan agua a temperatura templada y que generan pulverización. Las más habituales, según el Real Decreto 487/2022 que regula su prevención y control, son:

  • Torres de refrigeración y condensadores evaporativos, típicos de hospitales, centros comerciales, oficinas e industria.
  • Sistemas de agua caliente sanitaria (ACS): acumuladores, depósitos y redes de retorno de hoteles, residencias, gimnasios y comunidades.
  • Puntos terminales como duchas y grifos, sobre todo si se usan poco.
  • Spas, jacuzzis y piscinas de hidromasaje.
  • Fuentes ornamentales, humectadores y sistemas de nebulización.
  • Sistemas de riego por aspersión y de agua contra incendios.

Nuestro artículo sobre las instalaciones con mayor probabilidad de sufrir problemas de legionella detalla el nivel de riesgo de cada una.

La legionella no se contagia bebiendo agua ni de persona a persona. Se transmite al respirar pequeñas gotas de agua contaminada (aerosoles), como explica la Comunidad de Madrid en su información sanitaria sobre legionelosis.

Torre de refrigeración industrial, una de las instalaciones donde se forma la legionella

Condiciones que necesita la bacteria para desarrollarse

  • Temperatura del agua entre 20 °C y 45 °C, con un óptimo de crecimiento en torno a 35-37 °C. Por debajo de 20 °C permanece latente, por encima de 50 °C deja de multiplicarse y a partir de 70 °C muere en poco tiempo.
  • Agua estancada o con poca renovación, donde el desinfectante residual se agota.
  • Nutrientes: lodos, sedimentos, materia orgánica, óxido y productos de corrosión.
  • Biocapa o biofilm: una película de microorganismos adherida a las paredes de tuberías y depósitos que protege a la bacteria de los desinfectantes.
  • Un mecanismo que genere aerosoles: duchas, torres, fuentes o aspersores.
Escala de temperatura del agua y comportamiento de la legionella

Cómo se comporta la legionella según la temperatura del agua.

Errores habituales que favorecen la aparición de legionella

El diseño de la instalación importa, pero el factor humano es decisivo. Una instalación bien diseñada se convierte en una de alto riesgo si no se mantiene con la periodicidad adecuada. Estos son los errores más frecuentes.

No realizar un mantenimiento periódico

El RD 487/2022 obliga a los titulares de instalaciones de riesgo a contar con un Plan de Prevención y Control de Legionella (PPCL) y a cumplir un calendario de revisiones, limpiezas, análisis y registros. Omitir revisiones, retrasar limpiezas anuales o no documentar las tareas deja la puerta abierta a la bacteria y expone al titular a sanciones.

  • No revisar el estado de depósitos, filtros y bandejas.
  • No realizar los análisis de legionella con la frecuencia exigida.
  • No tener actualizado el registro de mantenimiento.

Permitir la acumulación de agua estancada

El agua quieta es el mejor caldo de cultivo. Los focos más habituales son:

  • Tramos ciegos o ramales muertos que quedan tras una reforma y no se eliminan.
  • Depósitos sobredimensionados con poca renovación.
  • Bandejas de torres de refrigeración con agua acumulada durante paradas.
  • Mangueras, duchas de emergencia y bocas de riego que no se usan.

No controlar correctamente la temperatura del agua

Es probablemente el error más común en sistemas de ACS. Para evitar la franja de riesgo:

  • El agua de los acumuladores debe mantenerse a 60 °C como mínimo.
  • En la red de distribución y el retorno, el agua caliente no debe bajar de 50 °C.
  • El agua fría debe mantenerse por debajo de 20 °C, protegiendo las tuberías de fuentes de calor.

Bajar la temperatura de consigna para ahorrar energía, tener retornos mal equilibrados o aislamientos deficientes son fallos que se pagan caros.

Descuidar la limpieza y desinfección

Sin limpieza, el biofilm y los sedimentos se acumulan y los tratamientos químicos pierden eficacia. Es imprescindible:

  • Limpiar y desinfectar depósitos, acumuladores y torres al menos una vez al año, y siempre tras una parada prolongada o una obra.
  • Desincrustar y limpiar difusores de duchas y grifos.
  • Mantener una dosificación continua y controlada del biocida en torres de refrigeración.
  • Aplicar tratamientos de choque (térmicos o químicos) cuando los análisis lo indiquen.

No revisar zonas con poco uso o baja circulación del agua

Habitaciones de hotel desocupadas, vestuarios que solo se usan en temporada, plantas cerradas en oficinas o viviendas vacías. En todos estos casos el agua se estanca en las tuberías y se templa.

  • Abre grifos y duchas de estancias poco usadas al menos una vez por semana, dejando correr el agua unos minutos.
  • Haz una purga completa antes de reabrir una instalación tras vacaciones o cierres de temporada.
  • Incluye estos puntos en el plan de muestreo.

Tras un cierre prolongado, como el de un hotel de temporada o un colegio en verano, conviene realizar una limpieza y desinfección completa de la red antes de volver a abrir.

Cómo evitar la formación de legionella

La prevención se apoya en cuatro pilares que conviene aplicar de forma conjunta:

  • Buen diseño: redes sin tramos muertos, materiales que dificulten el biofilm, acceso fácil para limpieza y toma de muestras.
  • Control de temperatura: agua caliente por encima de 50-60 °C y agua fría por debajo de 20 °C.
  • Renovación y circulación del agua: purgas periódicas y uso regular de todos los puntos.
  • Limpieza, desinfección y análisis conforme al calendario del PPCL, con registros actualizados.

En comunidades de vecinos y viviendas particulares, las recomendaciones básicas son sencillas: mantener el termo a 60 °C, limpiar los difusores de ducha y abrir los grifos que no se usan con frecuencia.

Sala de acumuladores de agua caliente sanitaria con riesgo de legionella

Evita problemas de legionella con un servicio especializado

Cumplir con el RD 487/2022 requiere personal formado, laboratorios acreditados y un conocimiento profundo de cada tipo de instalación. En Grupo Sasti ofrecemos un servicio integral de control de la calidad del agua y prevención de legionella que incluye:

  • Elaboración e implantación del PPCL adaptado a cada instalación.
  • Toma de muestras y análisis en laboratorio acreditado.
  • Limpieza y desinfección de depósitos, acumuladores, torres de refrigeración y redes.
  • Revisiones periódicas y registros listos para cualquier inspección sanitaria.
  • Tratamientos de choque ante resultados positivos.

Este servicio se integra con el resto de nuestras soluciones de sanidad ambiental y de desinfección, incluida la desinfección con ozono en los casos en que resulta adecuada.

¿Tu instalación cumple con la normativa de legionella? Contacta con nuestro equipo y te ayudaremos a revisar tu plan de prevención y a mantener tu agua segura.