Arqueta de acometida y de registro: qué son y para qué sirven

Arqueta de acometida y de registro: qué son y para qué sirven

En cualquier red de saneamiento hay dos elementos que aparecen en casi todos los proyectos, presupuestos e inspecciones: la arqueta de acometida y la arqueta de registro. Se parecen mucho a simple vista (una caja enterrada con su tapa), pero cumplen funciones distintas y se colocan en puntos diferentes de la instalación.

Saber distinguirlas ayuda a entender un plano, a localizar un atasco y a cumplir con lo que exige el ayuntamiento cuando se conecta un edificio a la red municipal. Te lo explicamos de forma clara.

¿Qué es una arqueta de acometida?

La arqueta de acometida es el punto de unión entre la red de saneamiento privada de un edificio y la red pública de alcantarillado. Se sitúa al final de la instalación interior, normalmente en el límite de la parcela o junto a la fachada, y recibe todas las aguas del inmueble antes de enviarlas al colector municipal a través del albañal o tubería de acometida.

En muchos municipios y en la documentación técnica también se la conoce como arqueta general, arqueta de arranque o pozo de acometida. Según el Canal de Isabel II, una acometida de alcantarillado consta de tres partes: la arqueta de arranque, el albañal y la conexión final con la red.

Tapa circular de una arqueta de registro en un pavimento

Para qué sirve

  • Reunir todas las aguas del edificio en un único punto antes de verterlas a la red pública.
  • Delimitar responsabilidades: marca dónde termina la instalación privada y empieza la municipal.
  • Permitir la inspección y limpieza del último tramo privado y del arranque del albañal.
  • Evitar malos olores y la entrada de roedores cuando es de tipo sifónico, con un cierre hidráulico que impide el retorno de gases desde el alcantarillado.
  • Facilitar el control de vertidos en naves e industrias, donde a menudo se exige una arqueta específica de toma de muestras.

Tipos de arquetas de acometida

  • Arqueta sifónica: incorpora un sifón que mantiene una lámina de agua. Es la más habitual en viviendas y edificios residenciales, precisamente para frenar olores y plagas.
  • Arqueta de acometida no sifónica: se utiliza cuando el sifón ya se resuelve en otro punto o en redes pluviales.
  • Arqueta de toma de muestras: obligatoria en muchas actividades industriales para que el ayuntamiento pueda controlar la calidad del vertido.
  • Pozo de acometida registrable: cuando la profundidad supera aproximadamente 1,5 metros, la arqueta pasa a ser un pozo visitable con pates de acceso.
  • Según el material: de fábrica de ladrillo enfoscado, de hormigón prefabricado o de PVC/polipropileno, este último cada vez más común por su estanqueidad y rapidez de montaje.

¿Qué es una arqueta de registro?

La arqueta de registro es un punto de acceso intermedio a la red que permite inspeccionar, limpiar y desatascar las tuberías enterradas. Se coloca a lo largo de la instalación, sobre todo en cambios de dirección, encuentros de ramales y tramos rectos largos, donde sin ella sería imposible llegar a la conducción sin romper el suelo.

Su nombre viene de ahí: es un elemento registrable, con tapa practicable, pensado para el mantenimiento. Si quieres conocer todas las variantes que existen, las repasamos en nuestra guía sobre los tipos de arquetas de saneamiento.

Obra de saneamiento con arqueta y tuberías en ejecución

Para qué sirve

  • Dar acceso a la red para cámaras de inspección, mangueras de alta presión y equipos de desatasco.
  • Resolver cambios de dirección sin codos enterrados, que son puntos típicos de atasco.
  • Unir varios colectores en un mismo punto de forma ordenada.
  • Dividir tramos largos para que ninguna tubería quede sin registro durante muchos metros.
  • Detectar a tiempo acumulaciones de residuos, raíces o filtraciones.

Tipos de arquetas de registro

  • Arqueta a pie de bajante: recoge el agua de la bajante vertical y la conduce a la red horizontal.
  • Arqueta de paso: enlaza tramos horizontales o resuelve un cambio de dirección.
  • Arqueta de reunión o colectora: junta varios ramales en un solo punto.
  • Arqueta sumidero: con rejilla superior, recoge agua de lluvia de patios y garajes.
  • Arqueta separadora de grasas: frecuente en cocinas industriales y restauración, retiene aceites antes de que lleguen a la red.

El Código Técnico de la Edificación (DB HS 5) exige que la red enterrada sea registrable y limita la distancia entre registros, precisamente para que siempre se pueda acceder a ella para su mantenimiento.

Diferencias entre una arqueta de acometida y una arqueta de registro

La forma de distinguirlas es fijarse en dónde están y qué función cumplen dentro de la red:

AspectoArqueta de acometidaArqueta de registro
UbicaciónFinal de la red privada, junto al límite de parcelaA lo largo de la red interior
CantidadNormalmente una por edificio o por redVarias, según el trazado
Función principalConectar con el alcantarillado públicoPermitir inspección y limpieza
SifónHabitual (arqueta sifónica)Poco habitual, salvo casos concretos
Relación con el ayuntamientoSujeta a licencia y condiciones municipalesDepende del proyecto del edificio
MantenimientoRevisión periódica y limpieza del sifónLimpieza y desatasco preventivo
Esquema de la ubicación de la arqueta de registro y la arqueta de acometida en una red de saneamiento

Arqueta de registro y arqueta de acometida: ubicación y función de cada una.

Cuándo se utiliza cada una

La arqueta de acometida se utiliza siempre que un edificio se conecta a la red pública. Es imprescindible en obra nueva, en reformas integrales de la red y cuando se segrega una parcela o se cambia el uso de un local. Su diseño suele venir condicionado por las normas de la empresa gestora del alcantarillado.

Las arquetas de registro se utilizan en todo el recorrido interior de la red enterrada: al pie de cada bajante, en los encuentros entre colectores, en los cambios de dirección y cada cierta distancia en tramos rectos. Son las que más trabajo reciben en el día a día, porque por ellas entran los equipos cuando hay que desatascar una tubería o inspeccionarla con cámara.

Si en tu comunidad aparecen malos olores en el portal o en el patio, revisa primero la arqueta sifónica de acometida: cuando el sifón se queda sin agua o se llena de residuos, deja pasar los gases del alcantarillado.

Cómo elegir la arqueta adecuada para cada instalación | Grupo Sasti

La elección de una arqueta no es solo cuestión de medidas. Estos son los criterios que tenemos en cuenta en cada proyecto:

  • Función en la red: acometida, registro, pie de bajante, sumidero o separación de grasas.
  • Profundidad: por encima de 1,5 metros lo adecuado es un pozo registrable.
  • Tipo de agua: residual, pluvial o mixta, y si la red es unitaria o separativa.
  • Cargas sobre la tapa: no es lo mismo una zona peatonal que un vial con tráfico pesado. Las tapas se clasifican según la norma UNE-EN 124.
  • Material: prefabricados de PVC o polipropileno para una estanqueidad garantizada, hormigón para grandes cargas o soluciones de obra cuando la geometría lo exige.
  • Requisitos municipales: dimensiones, sifón obligatorio, arqueta de toma de muestras o ubicación accesible desde la vía pública.

Una arqueta mal dimensionada o mal ejecutada es una fuente constante de filtraciones, olores y atascos. Por eso conviene que su diseño y ejecución los realice un equipo especializado en redes de saneamiento, capaz de comprobar después que la instalación es estanca mediante pruebas de estanqueidad.

En Grupo Sasti diseñamos, construimos, inspeccionamos y mantenemos arquetas y acometidas para comunidades, empresas e industrias, cumpliendo con la normativa de saneamiento vigente y con las exigencias de cada municipio.

¿Necesitas ejecutar una acometida, revisar tus arquetas o resolver un problema de olores? Pide presupuesto a nuestro equipo y te asesoramos sin compromiso.